Tarjeta de crédito y tarjeta de débito, ¿cual elegir?

Tarjeta de crédito y tarjeta de débito, ¿cual elegir?

En este portal tenemos como prioridad informar a los estudiantes de México y España sobre las diversas opciones que tienen en sus respectivos países a la hora de hacerse con una tarjeta de crédito para sus gastos, poder viajar con ella al extranjero y obtener descuentos especiales gracias a este sistema. Nos hemos centrado por ahora en comparar los servicios de tarjeta de crédito que los bancos de estos dos países ofrecen expresamente a los estudiantes, con ventajas preferentes para ellos. Sin embargo, tal vez convenga pararse un momento a explicar las diferencias que existen entre una tarjeta de crédito y una tarjeta de débito, algo más desconocida, pero igualmente útil.

La mayoría de personas cuando acuden a un banco o entidad financiera para que les otorguen una tarjeta elije la de crédito, ya que es mucho más popular, fácil de conseguir (también dependiendo del banco) y tiene unas ventajas especiales en ciertos asuntos. Eso no quiere decir que la tarjeta de débito no tenga otras ventajas, igualmente útiles, que pueden ser mejores incluso para algunas personas. Lo primero es conocer lo que nos ofrece cada uno, para luego poder decidir cual es la que más nos conviene, una vez tengamos toda la información.

Lo primero que debemos saber es que tanto la tarjeta de crédito como la de débito son dos formas distintas de hacer lo mismo, pagar por un artículo sin llevar dinero encima, a través de una tarjeta asociada comúnmente a una cuenta corriente, que respalda esas compras y gastos. Tanto tarjetas de crédito como tarjetas de débito son una forma muy normal de pagar cualquier producto en tiendas y comercios actualmente, aunque también hay que decir que el pago con tarjeta de crédito está algo más extendido, o mejor dicho, son más los comercios que aceptan tarjetas de crédito que los que aceptan tarjetas de débito.

Para conocer mejor las diferencias principales entre unas tarjetas y otras, lo mejor es centrarnos en cada una de ellas y compararlas:

  • Tarjeta de crédito: Es una tarjeta con un microchip para utilizarla en cajeros y aparatos convenientemente preparados, que nos permite pagar artículos y bienes o servicios con ella. Lleva inscrito el nombre del usuario, la fecha de caducidad de la propia tarjeta, su número identificativo y otro número especial para el comercio electrónico y demás llamado CVV. Así mismo, incluye el logotipo del canal de pago (VISA, Mastercard…) y el logotipo del banco que la ha expedido. Esta tarjeta nos permite pagar una cantidad determinada, normalmente al mes, pudiendo adquirir los artículos y no pagarlos hasta el día indicado en el contrato de la tarjeta, normalmente a principios del mes siguiente. De esta forma podemos realizar compras de artículos que necesitamos a mediados de mes aunque no tengamos suficiente dinero en nuestra cuenta, y pagarlo mediante la tarjeta cuando hayamos cobrado a principios del mes siguiente.
  • Tarjeta de débito: Tarjeta prácticamente idéntica a la de crédito en su forma, tamaño, descripción, funcionamiento en cajeros y establecimientos… Lleva inscrito igualmente el nombre del usuario beneficiario y dueño de la tarjeta, así como su fecha de caducidad, y el número identificativo de la misma, por supuesto. La diferencia con la tarjeta de crédito es que con la de débito pagamos en el momento de la compra, sin aplazar el pago, como si hacemos con la de crédito. Esto es debido a que la tarjeta de débito, unida también a una cuenta corriente o a una póliza de crédito, toma el dinero directamente desde esa fuente en el momento en el que pagamos con la tarjeta. Es simplemente una forma más de pagar sin llevar efectivo encima, y sin aplazar los pagos.

De esta forma llegamos a la conclusión de que la principal diferencia entre la tarjeta de crédito y la de débito es el momento en el que se efectúa el pago, o mejor dicho, el momento en el que se nos quita el dinero de la cuenta o póliza de crédito asociada a la tarjeta. En las de crédito se pasa al mes siguiente, y en algunos casos, esto conlleva interes, además de que son más caras de mantener por cuotas anuales y demás. Sin embargo, las de crédito no tienen estas cuotas en la mayoría de entidades bancarias, y no incluyen intereses en los cargos, al pagarse en el mundo, pero también tienen desventajas. Son menos aceptadas en todos sitios, solo permite acceder al dinero que tengamos en nuestra cuenta en ese momento, no permite aplazar los pagos, además de ser algo menos segura, ya que no se pueden paralizar los pagos hechos desde la tarjeta de débito.

Cada una cuenta con sus ventajas y sus inconvenientes, pero lo que está claro es que lo mejor es informarse bien a la hora de saber si necesitamos una tarjeta de crédito o una de débito, ya que tomar la decisión acertada nos puede dar muchas ventajas.